Descubren dos pinturas ocultas bajo un cuadro de Picasso

Han sido muchos los artistas los que se han llevado consigo sus secretos mejores guardados a la tumba…sin embargo, y quizás sin saber que el tiempo corría en su contra, hasta que finalmente acaban siendo revelados…, y eso mismo, es lo que le ha pasado a nuestro protagonista de hoy, el pintor malagueño, Pablo Picasso.

Y es que la semana pasada, la Universidad de Northwestern junto al Instituto de Arte de Chicago, dieron a conocer un nuevo estudio con el que se ha podido identificar que, bajo una de sus pinturas La Misereuse Accroupie (La pobreza agazapada), se esconden dos imágenes.

Una es del propio Picasso, una variante que se ha llegado hasta incluso relacionar con una de sus acuarelas sobre una figura femenina que sostiene en sus manos un mendrugo de pan. Y la otra, la imagen del fondo, es decir, la que el artista cubrió completamente, se trata una pintura, concretamente un paisaje del hispano – uruguayo Joaquín Torres García.

Proceso de investigación

Ya en 1992, cuando se llevaron a cabo los primeros estudios sobre la obra, los expertos advirtieron la existencia de colores que no concordaban con la pintura de Pablo Picasso.

Para entonces, lo que se hizo fue tomar algunas muestras de unas pinceladas que asomaban en una grieta, así como de diversos trazos de la mano de la figura que se representaba. Todos creyeron pensar que se trataba de una lámina reutilizada.

Hoy, 26 años después, las nuevas tecnologías han permitido descubrir ese secreto no ya tan oculto. Algo que ha sido posible, al uso de los rayos X fluorescentes, una forma no invasiva, aclaran los expertos, de profundizar en las diferentes capas del lienzo, según informaron también los autores del estudio en el encuentro anual de la Asociación Americana para el Avance Científico, en Austin (Texas).

“Gracias al avance de las tecnologías hemos sido capaz de adentrarnos en la mente del artista y comprender como fue el proceso creativo de la misma”, explicaba así Mar Walton, un profesor de la Universidad de Northwestern (Illinois, Estados Unidos).

De esta manera, es como se supo que una de esas obras, se trataba de una pintura perteneciente al periodo azul del artista (1901 – 1904), y la otra, un paisaje que correspondía al hispano-uruguayo Joaquín Torres-García (Montevideo 1874-1949), un hecho que es posible dado la relación de amistad de ambos artistas, y a la similitud en el uso de técnicas que tenían.

Walton, además, pudo aclarar que Picasso utilizó el paisaje como fuente de inspiración para esbozar la figura femenina, tomando como referencia las colinas del fondo, que se acabaron convirtiendo en el contorno de la túnica que cubre la espalda de la mujer.

Actualmente, La Misereuse Accroupie (1902) está expuesta en la Galería de Arte de Ontario, en Canadá.

93. Paisaje Joaquin Torres Picsso - Descubren dos pinturas ocultas bajo un cuadro de Picasso

Un paso más allá

Después de los resultados exitosos revelados por esa nueva técnica, los expertos han querido dar un paso más allá, y por su parte, Francesca Casadio, la directora de conservación e ingeniería del Instituto de Arte de Chicago, ha querido también aplicarla sobre un total de 39 esculturas en bronce, también del artista, centradas en la época de la invasión nazi en París.

La respuesta al porqué decidieron aplicarla en las esculturas, pero sobre centrarse en ese periodo era porque, “en aquellos tiempos los alemanes se dedicaban a robar cualquier tipo de metales pesados con el fin de construir sus infraestructuras, y todos los centros de arte que posteriormente han contenido algunas de estas piezas las han catalogado como esculturas elaboradas en dicho material”.

Sin embargo, y una vez más, la técnica de los rayos X fluorescentes, ha permitido conocer que Picasso, empleaba previamente otros materiales más dúctiles como el yeso o la arcilla para darle forma a la obra, para más tarde aplicar un recubrimiento en bronce.

“Gracias a esta nueva ciencia hemos podido ver qué hay dentro de todas estas esculturas, y cómo y cuándo fueron realizadas”, destacó Francesca Casadio.

En este sentido, Julio Ottino, decano de la Escuela Robert R.McCormick de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad Northwestern, presente también en ese encuentro anual, ha confirmado que “ todo esto ha sido posible al progreso de las nuevas tecnologías portátiles que hoy día contamos, capaz de estudiar las piezas sin haber tenido que trasladar las obras del lugar donde se encuentran”.

Para Ottino, es un hecho que viene a favorecer la cooperación entre las diferentes instituciones científicas y el arte, en este caso, con el objetivo de tratar de descubrir cómo se materializaba la inspiración de los artistas de otros tiempos.

95. Investigacion Picasso - Descubren dos pinturas ocultas bajo un cuadro de Picasso

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