El Museo Meadows compra el último cuadro que pintó Mariano Fortuny

Hace justo dos días el Meadows Museum de la Southern Methodist University de Dallas, la principal institución estadounidense dedicada a la difusión del arte español, anunciaba la adquisición de una nueva obra, Playa de Portici, (1874), el último cuadro que pintó uno de los artistas que mayor éxito y proyección internacional tuvo en el último tercio del siglo XIX, Mariano Fortuny y Marsal (1838 – 1874).

La pintura, prácticamente acabada, resulta inusual en su carrera pictórica por su gran escala en comparación con el resto de obras, aun así, refleja muy bien el disfrute de un día de verano en la playa, con su característica habilidad para plasmar la luz en sus creaciones.

A partir de hoy, 19 de enero, esta obra, Playa de Portici, se podrá ver en las salas del Meadows Museum, y entre el 24 de junio y 23 de septiembre, se convertirá en la principal protagonista de una exposición que llevará por nombre “En la playa: Mariano Fortuny y Marsal y William Merritt Chase”, donde será expuesta junto a la obra de este otro pintor impresionista estadounidense, para una vez más mostrar la gran influencia del artista español entre importantes artistas americanos, siendo William Merritt, una de sus grandes admiradores.

Más de 150 años en manos de coleccionistas estadounidenses

Playa Portici, estaba aún en manos del pintor cuando murió en 1874, para un año después, ser adquirida por el destacado coleccionista neoyorquino, Alexander Turney Stewart, quien, junto a sus herederos, lo han conservado durante décadas a buen recaudo en la costa este, hasta ahora, momento en el que el Museo Meadows ha decidido comprarlo.

Esta última y nueva incorporación se suma a la única pintura al óleo del artista que poseía el museo, se trata de un estudio de menor tamaño, que Mariano Fortuny pintó posteriormente de la misma playa italiana.

Si observan el lienzo, se darán cuenta que registra muy bien aquellos elementos esenciales del estilo que estaba desarrollando por aquel entonces el pintor, como el uso de un fondo arquitectónico que ayuda a definir el espacio que rodea a las figuras, unos personajes con poses dinámicas, con esos niños jugando frente a la mar o las mujeres en la hierba, todos ellos pintado con una gran minuciosidad en el detalle, y con esa pincelada suelta, que anticipa la emergencia del impresionismo.

Pintado en Italia, tras su muerte vendido en París y durante casi 150 años siendo propiedad exclusiva de coleccionistas estadounidenses, Playa Portici, es sin duda la pintura que mejor personifica el carácter internacional de la breve carrera de Fortuny”, afirmaba así, el director del Meadows Museum, Mark Roglán.

Por esos motivos, además de su indudable belleza, constituye una adquisición perfecta para el museo, ya que cumple con nuestro principal objetivo, que es el de ofrecer lo mejor del arte español al público norteamericano, así como resaltar su papel en el progreso de la propia cultura y estética estadounidense”.

57. Detalle playa de Portici - El Museo Meadows compra el último cuadro que pintó Mariano Fortuny

Expuesto en la Exposición Universal de Chicago de 1893

Playa Portici, es además una pintura que ilustra muy bien la evolución de la técnica pictórica de Fortuny a medida que avanzaba su carrera, poniendo de manifiesto una de las razones por la cuales sus pinturas eran tan apreciadas y su vez, demandadas por los coleccionistas.

Y es que sus paisajes captan a la perfección la belleza de momentos tan simples y cotidianos, como aquellas escenas que representó durante su estancia en Marruecos o Granada. En esta obra, la atención la capta, ese contraste que produce por un lado la minuciosidad al detalle en algunos lugares, como la playa, las ruinas del fondo, los arboles… y por otro, la pincelada tan suelta en otros, como el follaje que aparece en el primer plano. Es curioso, pero es una manera más para el espectador hacerse una idea de cómo podría haber evolucionado el pintor su estilo, de haber seguido lo que tanto amaba, pintar.

Mariano Fortuny, como bien mencionábamos al principio de nuestro post, fue un artista especialmente apreciado por el público, y sobre todo por los coleccionistas estadounidenses del siglo XIX, y nada mejor que esta pintura procedente de una colección americana.

Prueba además de esa gran admiración que causaban sus obras, fue el lugar destacado que ocupó, esta pintura, Playa de Portici, cuando fue nada más y nada menos que expuesta en el Pabellón de Estados Unidos para la Exposición Universal de Chicago del año 1893, considerada una de las exposiciones a nivel internacional más importantes del siglo XIX.

Este óleo, fue uno de los que más miradas acaparó de las más de 27 millones de personas que visitaron la exposición a lo largo de los seis meses que duró, y ahora seguro que volverá hacerlo, pero desde el museo de Dallas.

58. Desnudo en la playa de Portici - El Museo Meadows compra el último cuadro que pintó Mariano Fortuny
Desnudo en la playa de Portici, Fortuny

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