Galleria Borghese – Un museo en el corazón verde de Roma

La Galleria Borghese, es sin duda, uno de los museos más fascinantes de Roma, y es que, no muy lejos de la renombrada riqueza artística que nos ofrece la ciudad, la Galería Borghese, es un remanso de paz, situada en los jardines de la Villa Borghese Pinciana, se ha convertido en una de las pinacotecas esenciales, y, por lo tanto, de visita obligada.

El edificio de la galería, es el llamado “Casino nobile” de la villa, un pequeño palacio mandado a construir por el cardenal Scipione Borghese, sobrino del papa Paulo V, a comienzos del siglo XVII, para exponer su colección privada, conformada por pinturas, esculturas y antigüedades, célebre ya en aquel momento.

Y es que, si por algo es conocido este cardenal, es por ser el principal mecenas de uno de los arquitectos y escultores más importantes de su generación, Gian Lorenzo Bernini, el creador del estilo barroco, así como un ávido coleccionista de la obra de Caravaggio, por lo que ambos artistas se encuentran extensamente representados en el museo.

Pero es que, además, también incluye obras universalmente conocidas de los mejores artistas del renacimiento y barroco, como el Amor sacro y amor profano de Tiziano, El entierro de Cristo de Rafael Sanzio, el retrato de Paulina Bonaparte esculpido por Antonio Canovas, así como notables trabajos de Rubens, Domenichino, José de Ribera, Agnolo Bronzino, Federico Barocci… entre otros muchos.

Las dimensiones asequibles del Casino nobile, el gusto exquisito de toda la colección, el cuidado con el que están dispuestas las obras, muchas en sus ambientes originales, hacen que la visita resulte ser una experiencia estética particularmente intensa, pero amena, eso sí, no se olviden de comprar sus entradas con reserva previa, y por supuesto, no se vayan sin pasear por entre sus jardines salpicados de numerosas fuentes y estanques.

PUEDE INTERESARTE TAMBIÉN
Paséate por lugares llenos de historia: el Foro Romano y los Foros Imperiales

Índice de contenido

Historia del edificio

Los trabajos de construcción del edificio principal de la villa, que en la actualidad alberga la Galería Borghese, es obra del arquitecto Flaminio Ponzio. Su edificación, comenzó allá por el año 1612, por encargo del cardenal Scipione Borghese, que la usó como villa suburbana, a las afueras de la ciudad eterna, Roma.

Un año después, en 1613, fallecía Flaminio, encargándose Giovanni Vasanzio, de proyectar el edificio en sí, al exterior con esa fachada y terraza en forma de U, empleando el orden dórico, liberando de ese modo la arquitectura del palacio del aspecto tradicional de las otras villas romanas periféricas, e igualmente proyectando, la perfecta volumetría de sus salas decorándolas en su conjunto, con yeserías, estucos, relieves, nichos, vanos…prorrogándose la construcción, con la decoración de obras escultóricas y jardines, hasta 1620.

Poco después de esta ser terminada, la Villa Borghese ya se erigía con fama a las afueras de Roma. En 1644, el viajero británico John Evelyn la describía, como un “elíseo de placer” con “fuentes de diversos mecanismos, olivares, viñedos y pequeños arroyos de agua”. Además, una gran pajarería, cultivos de gusano de seda, plantas exóticas y un jardín zoológico, terminaban de completar el complejo deseado por el cardenal.

A finales del siglo XVIII, el príncipe Marcantonio Borghese, mandó rediseñar los jardines al estilo inglés, y bajo la dirección del arquitecto Antonio Asprucci, llevó a cabo una reorganización general del edificio, convirtiéndolo en un auténtico museo, organizando las salas siguiendo un criterio temático, un gran grupo escultórico en el centro de la sala y a su alrededor obras relacionadas con éste. Este criterio, muy apreciado ya en su momento, es el que se mantiene en gran parte hoy en día.

PUEDE INTERESARTE TAMBIÉN
Apolo y Dafne de Bernini. Comentario de un experto

28. Salone Galería Borghese - Galleria Borghese – Un museo en el corazón verde de Roma

Colección de la Galería Borghese

Scipione Borghese, hombre de gusto refinado e insaciable curiosidad intelectual, dedicó gran parte de su fortuna a reunir una de las colecciones de arte más importantes de toda Europa. Sus preferencias artísticas se dirigían a la Antigüedad clásica y el Renacimiento, al igual que por el Barroco, un estilo que empezaba a despuntar en aquella época.

Actualmente, dicha colección se exhibe a lo largo de las dos plantas del edificio, pudiéndose visitar cómodamente, en alrededor de unas dos horas.

La planta principal, está dedicada casi en su totalidad a las antigüedades clásicas, con piezas que van desde el siglo I al III d.C., y entre las que destaca el famoso mosaico de los Gladiadores, encontrado en 1834, en otra de sus fincas, a las afueras de Roma.

Entre esas obras clásicas, destaca la escultura neoclásica de Paulina Borghese como Venus Vencedora, de Antonio Canova, y los frescos del techo de la sala principal, a modo de trampantojo, del artista siciliano Mariano Rossi.

Ya en la planta superior, destacan varias obras maestras universalmente conocidas, como las dos pinturas de Tiziano, Amor sacro y amor profano, y Venus vendando los ojos a Cupido; una de las mejores pinturas religiosas de Rafael, Cristo llevado a la tumba, y un retrato celebre, La dama del unicornio.

De Caravaggio, se muestra uno de los mejores conjuntos del artista, expuesto en un solo museo, Joven con cestas de frutas, La Virgen de los palafreneros, San Jerónimo, Baco enfermo, y David con la cabeza de Goliat, de la que se dice que Caravaggio se retrató a sí mismo en la cabeza decapitada del gigante.

PUEDE INTERESARTE TAMBIÉN
Diez obras imprescindibles si visitas la National Gallery de Londres

A esta lista se suma, La cacería de Diana de Domenichino, la Dánae de Correggio, la Piedad de Rubens, Venus y Amor de Lucas Cranach, y el Juicio de Salomón de José Ribera.

29. Paulina Borghese - Galleria Borghese – Un museo en el corazón verde de Roma

Los Borghese y Gian Lorenzo Bernini

Como ya mencionábamos en apartados anteriores, el cardenal Scipione Borghese, fue el principal mecenas de Gian Lorenzo Bernini, de ahí, las magníficas representaciones y extensas obras escultóricas, expuestas en los diferentes espacios, para los que además algunas fueron ideadas, comprendiendo piezas de toda su dilatada carrera.

De modo que podrán ver desde trabajos de juventud, La cabra Amaltea con Júpiter niño y un fauno (1615), al dinámico conjunto en mármol y a tamaño natural de Apolo y Dafne (1622 – 1625), o al David (1623), considerada una de las primeras obras de la escultura barroca.

Igualmente, también sobresalen tres excelentes bustos, dos del papa Paulo V (1618 – 1620), y uno de su mecenas, el cardenal Scipione (1632). Otras de las obras del escultor, son las esculturas con ciertas reminiscencias manieristas de Eneas, Anquises y Ascanio (1618–19), y El rapto de Proserpina.

La habilidad de Bernini para esculpir el mármol llevó a que fuera considerado un digno sucesor de Miguel Ángel, y su grandeza está representada aquí, en la Galería Borghese, así es que no duden, ponerse al frente, y contemplar durante varios minutos algunas de esas piezas, porque la ocasión lo requiere.

30. El rapto de Proserpina - Galleria Borghese – Un museo en el corazón verde de Roma

 

 

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*