Se revelan los secretos ocultos de la Casa Vicens de Gaudí

Antonio Gaudí solía decir que la originalidad se basa en volver al origen, y eso es precisamente lo que se ha hecho con el que fue su primer proyecto arquitectónico, la Casa Vicens, preludio del Modernismo catalán.

Y es que, tras más de 130 años de historia como casa familiar, y por lo tanto de uso privado, se ha sometido a una profunda labor de restauración de casi tres años, convirtiéndose ahora y desde el pasado 16 de noviembre, en la última de las obras Patrimonio de la Humanidad del arquitecto, que se podrá visitar en Barcelona.

La Casa Vicens es una muestra más para corroborar que Gaudí fue siempre Gaudí, sin embargo, antes tuvo que ser un joven, que llegaba a Barcelona con tan solo 16 años de edad dispuesto a comenzar sus estudios, en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura.

Su expediente académico no era muy bueno, con algún que otro suspenso, se podía decir que fue un mal estudiante, más interesado en sus propias inquietudes que en las asignaturas, y obligado a trabajar para pagarse sus estudios como delineante para diferentes arquitectos y constructores.

Aun así y a pesar de esa faceta rebelde propia de una etapa juvenil, Gaudí siempre mostró una asombrosa capacidad imaginativa, la misma que le llevó a graduarse en 1878. Elies Rogent, el director de la Escuela por aquel entonces, en el momento de otorgarle el título, dijo “Hemos dado el título a un loco o a un genio, el tiempo lo dirá”. Y el tiempo dictó su sentencia.

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Casa Vicens: el primer proyecto de Gaudí

Aunque su primer proyecto fuera el diseño de las farolas para la Plaza Real de Barcelona, el primer encargo verdaderamente importante de Gaudí, fue la Casa Vicens (1883), cinco años después de haberse graduado como arquitecto.

Por aquel entonces, contaba con 31 años, cuando recibe el encargo por parte del señor Manuel Vicens i Montaner, un corredor de bolsa, para que le realizase la casa veraniega de su familia, en la antigua Vila de Gràcia, cuando aún se trataba de una población independiente de Barcelona.

De modo que cuando uno se situé frente a la casa tiene que hacer uso de la imaginación, pues poco a poco con el desarrollo urbanístico de la ciudad hoy Vila de Gràcia es un distrito más de la capital.

La única cosa que ha desaparecido, es el jardín, que se ha quedado reducido a lo vemos hoy, sin embargo, en 1888, cuando se terminó el proyecto, la casa parecía estar en medio de un oasis, donde el agua sonaba por todas partes y las plantas crecían abundantemente.

La Casa Vicens es por lo tanto un Gaudí inédito, una sorpresa para aquellos que van buscando sus típicas formas curvas, las estructuras hiperboloides, o la su tan conocida técnica ornamental del “trencadís”. Aquí no hay nada de eso, pero como bien indicó Mercedes Mora, la representante institucional de la Casa Vicens, “es una explosión de un conocimiento asombroso, de infinitas influencias y despliegue de técnicas”, que en definitiva y a nivel estilístico, supuso una ruptura con todo lo que se había hecho hasta el momento en la ciudad.

No hay nada más que ver que su fachada, repleta de azulejos diseñados entre otros, con la flor de clavellina, las mismas que se dice que se encontró Gaudí, cuando fue a tomar las medidas del solar.

28. Casa Vicens 1888 - Se revelan los secretos ocultos de la Casa Vicens de Gaudí

Etapas históricas

Hasta llegar a la actualidad, la Casa Vicens ha pasado por tres etapas históricas, la primera de ellas, evidentemente es su construcción (1883 – 1888), de la mano de Gaudí, quién proyectó una casa unifamiliar en cinco niveles.

En el sótano, las carboneras, en la planta noble, el salón con chimenea y la espléndida habitación del fumador, de clara influencia neomudéjar. Ya en la segunda planta, todas las habitaciones y otras estancias de uso personal, en otra superior, se encontraba la planta del servicio, más funcional y desprovista de decoración, y finalmente, la azotea.

La segunda etapa, no tiene como principal protagonista a Gaudí, y es que, en 1925, recibe el encargo por parte de la familia Jover, que era la propietaria de la casa desde 1899, de ampliarla, para convertirse en una vivienda plurifamiliar con tres pisos independientes.

Gaudí, por aquel entonces muy ocupado con la construcción de la Sagrada Familia, le dio el proyecto a su amigo Joan Baptista Serra de Martínez, quien también hizo un trabajo formidable, tanto que hoy día es muy difícil distinguir que parte es la original, y cuál la ampliación.

El último y tercer momento, corresponde ya a la rehabilitación, un reto que ha asumido un prominente banco privado de Andorra, MoraBanc, tras adquirirla, en 2014.

La laboriosa y también costosa restauración se ha prolongado a lo largo de estos tres últimos años, y ha costado un total de cuatro millones y medio de euros. La intervención, ha tenido como premisa devolverle el aspecto original tal y como la proyectó su arquitecto, además de adaptar sus espacios, a los nuevos usos culturales como museo.

Las labores de restauración

En la planta noble, las tareas han consistido principalmente en tareas de limpieza, saneamiento y reproducción de la policromía original, así como de los esgrafiados.

De todos los espacios, ha sido el comedor quien más actuaciones ha requerido, al ser una de las estancias más ornamentadas, con la presencia de una treintena de pinturas de Francesc Torrescassana, y con más mobiliario.

Otro aspecto relevante, ha sido la rehabilitación de la tribuna que daba al jardín, que se ha abierto tal y como estaba antaño, y la recuperación de la fuente, gracias a Ignasi Herrero i Jover, el antiguo propietario de la casa, que ha cedido el cuerpo original que lo conservaba, mientras que el resto se ha reconstruido a través de la documentación gráfica.

También, en lo que se refiere a la parte exterior, se ha intentado recuperar el aspecto que tuvo a principios del siglo XX, con la plantación de especies vegetales originales. En este lugar, y en una de sus extremos, había una especie de templete, con la imagen de Sta. Rita que se construyó en 1927, y que ahora lo ocupa una cafetería.

Sin embargo, la joya de la vivienda, es la habitación del fumador, al recuperar esta su esplendor inicial, tras salir a la luz la policromía original, el azul, de la estructura de yeso que recubría tanto las paredes como el techo, antes de color crema. Otra singularidad, es que al mirar hacia arriba donde creen que esas piezas que cubren el techo son de cerámica, están realizadas con papel maché, desde luego originalidad no le falta.

Pero las sorpresas no acaban ahí, y es que Gaudí creó en esta casa, su primera azotea transitable, ahora impermeabilizada y convertida en un nuevo mirador de la ciudad de Barcelona.

29. Casa Vicens Habitacion del fumador - Se revelan los secretos ocultos de la Casa Vicens de Gaudí

De casa a museo

El resto de plantas funcionan como salas de exposición, la permanente, que profundiza en los primeros años de la carrera de Gaudí tras licenciarse en la Escuela de Arquitectura. Piezas audiovisuales, mesas interactivas con documentación histórica, maquetas, planos y textos explicando las técnicas y los elementos más destacados del edificio, nos ayudaran a entender el proceso constructivo.

Por lo que respecta a la exposición temporal, la primera en realizarse, lleva por título La primera casa. La casa pròpia. La casa manifes, comisionada por Juan José Lahuerta, actual director de la Càtedra Gaudí. En ella lo que se nos ofrece es una nueva lectura sobre esta casa en un contexto internacional, a través de 14 maquetas realizadas por arquitectos coetáneos a Gaudí como Frank Lloyd Wright, Viollet-le-Duc o Víctor Horta.

Y así es como la Casa Vicens, el octavo edificio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2005 de la ciudad catalana, se suma a la lista de esa ruta gaudiniana conformada por la Sagrada Familia, La Pedrera, la Casa Batlló, el Palau y Parque Güell, el Hospital de Sant Paul y el Palau de la Música.

Para ello, una de las principales medidas que se han llevado a cabo para reducir el impacto turístico, y evitar aglomeraciones, debido a que el entorno de la calle Carolines donde se ubica, es muy estrecho y las aceras muy pequeñas, la Casa Vicens, ha anunciado que las entradas se venderán de modo online de forma previa, a un precio de 16 euros (entrada general) y 19 con visita guiada.

30. Casa Vicens Detall - Se revelan los secretos ocultos de la Casa Vicens de Gaudí

 

 

 

 

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